Cuando empiezas a estudiar portugués hay una terminación que te llama la atención enseguida: -ão.
La ves en palabras muy comunes, como coração, irmão, pão o atenção. Además, pronto descubres que no siempre se comporta igual en plural ni en masculino y femenino.
Eso puede parecer un lío al principio, sin embargo, tiene explicación. La propia Academia Brasileira de Letras (ABL) recuerda que muchas palabras que hoy acaban en -ão unificaron su forma en singular, pero conservaron en el plural huellas de su origen histórico.
Por eso existen finales distintos como -ões, -ãos y -ães. Además, el VOLP digital 2025-2026 sigue siendo la referencia oficial para comprobar la forma correcta de muchas de estas palabras.
¿Qué palabras terminan en ão?
En portugués, -ão aparece en muchísimas palabras. Lo normal es que lo encuentres en sustantivos, adjetivos y también en algunas formas verbales.
Por ejemplo, coração significa “corazón”, avião significa “avión”, alemão significa “alemán” y farão significa “harán”.
La ortografía portuguesa recoge esta terminación como un diptongo nasal, muy característico del idioma.
También te conviene saber algo importante: no todas las palabras terminadas en -ão son agudas del mismo tipo. Algunas son muy frecuentes y cotidianas, como mão, pão o irmão, y otras pertenecen a un registro más formal, como organização, tradução o compreensão.
Por tanto, no es una terminación rara ni limitada a un grupo pequeño de palabras, sino que está por todas partes en el portugués real. Esa es una de las razones por las que conviene dominarla cuanto antes.
Plurales de palabras finalizadas en ão
Aquí surge la gran duda; las palabras acabadas en -ão no forman siempre el plural de la misma manera.
En portugués actual hay tres finales posibles: -ões, -ãos y -ães. No se eligen al azar, pero tampoco existe una regla simple que funcione siempre.
Lo más útil es aprender los modelos más frecuentes y, cuando tengas duda, consultar un diccionario fiable o el VOLP. La ABL y otras fuentes normativas explican que esta variedad se debe a la historia de la lengua.
El plural más común es -ões, por eso vas a ver formas como corações “corazones”, aviões “aviones”, lições “lecciones” o nações “naciones”. Este es el patrón que más se repite y, en muchas palabras nuevas o menos frecuentes, es el que más te ayudará a acertar.
Luego está el plural en -ãos; aquí entran palabras muy usadas, como irmão → irmãos y cidadão → cidadãos. También aparece en algunos adjetivos y nombres muy asentados en la lengua. Por eso no basta con pensar que todo va en -ões, pues a veces funciona y otras veces no.
Por último, tienes el plural en -ães, que suele dar más problemas porque es menos productivo. Los ejemplos más conocidos son pão → pães, alemão → alemães y cão → cães. Son palabras muy frecuentes, así que te interesa memorizarlas desde el principio. Esa memoria te ahorra muchos errores al hablar y al escribir.
¿Cómo se pronuncian las palabras terminadas en ão?
La terminación -ão se pronuncia con nasalidad. Ese rasgo es básico en portugués, ya que no suena como una “a” normal seguida de “o”, ni tampoco como el final español de mano o canción. En realidad, se trata de un diptongo nasal decreciente.
El personal experto y la tradición gramatical portuguesa describen precisamente -ão como uno de los diptongos nasales propios del idioma.
Si quieres acercarte a una buena pronunciación, piensa en esto: debes abrir la vocal, pero dejando que el aire también pase por la nariz. Después, el final se cierra rápidamente.
En una palabra como pão, por ejemplo, el sonido es breve y nasal, y en coração, la sílaba final lleva ese mismo efecto.
No hace falta que lo fuerces demasiado, de hecho, suena más natural cuando la nasalidad sale de forma fluida.
Además, conviene que no confundas -ão con -am en formas verbales, ya que en la escritura pueden parecer próximas, pero no siempre suenan igual ni ocupan la misma posición acentual. La ortografía portuguesa diferencia claramente ambos finales.
Ejemplos de palabras que terminan en ão
Para fijar esta terminación, lo mejor es ver palabras útiles y frecuentes. Aquí tienes varios ejemplos:
- Sustantivos: coração (corazón), pão (pan), avião (avión), limão (limón), canção (canción), atenção (atención), estação (estación).
- Personas y gentilicios: irmão (hermano), cidadão (ciudadano), alemão (alemán).
- Adjetivos: cristão (cristiano), valentão (fanfarrón o bravucón, según el contexto).
- Formas verbales: serão (serán), farão (harán), darão (darán).
Lo interesante es que, cuanto más lees en portugués, más reconoces este final sin esfuerzo. Primero lo identificas, luego lo entiendes y, al final, ya lo usas con naturalidad.
Además de la práctica indispensable para aprender el idioma, es imprescindible que entrenes la memoria lingüísitica, que poco a poco irás conociendo desde lo más básico, como cuando aprendes los días de la semana en portugués.
Masculino y femenino en portugués
En este punto hay que ir con cuidado, pues no todas las palabras en portugués forman el femenino de la misma manera.
A veces cambian solo la terminación, otras veces usan otra palabra y, en bastantes casos, la forma sirve para ambos géneros según el contexto.
De hecho, el género puede formarse por sustitución, por adición o por palabras diferentes.
Si lo llevas al terreno de -ão, verás varios comportamientos. Por ejemplo, irmão cambia a irmã, en cambio, alemão pasa a alemã y, en otros casos, aparece otra formación distinta, como leão y leoa.
Es decir, no puedes aplicar una única regla mecánica, sino que tienes que fijarte en cada palabra.
También existe el femenino en -ona en algunas palabras, sobre todo con valor expresivo o derivativo, como valentão y valentona.
Este último uso aparece recogido en materiales de aprendizaje del portugués, pero no conviene extenderlo a cualquier sustantivo; primero observa la palabra y después comprueba si realmente admite esa forma.
Como ves, -ão es una terminación muy importante del portugués y la encontrarás muchísimo. Por eso merece la pena que la aprendas bien desde el inicio.
Si dominas sus plurales, su pronunciación y sus cambios de género más habituales, vas a leer mejor, hablar con más seguridad y cometer menos errores.






